¿Qué más puedo decir? ‹‹El viaje del héroe parte I: Daft Punk y su álbum Discovery››

A mediados de los años noventa, dos amigos franceses decidieron fundar un grupo de postpunk, influenciados por grandes grupos de la talla de Joy Division o The Clash. El nombre de esa formación (que por cierto contaba además con el actual guitarrista de la banda Phoenix, Laurent Brancowitz) fue Darlin’. Como casi todo grupo adolescente, acabaron por romper la banda, entre otras cosas, tras las críticas de un conocido periódico parisino hacia su formación: los denominaron ‹‹daft punky trash›› (loca basura punk).

No pasaría mucho tiempo cuando Guy-Manuel de Homem Cristo y Thomas Bangalter, que así se llaman en la vida real los dos adolescentes antes mencionados, decidieron crear un nuevo concepto artístico y musical a través de una corriente muy extendida en el Paris de esos años: la música tecnho-house y el concepto de ‹‹rave››. Tomando como base la crítica antes mencionada, decidieron denominar al nuevo proyecto ‹‹Daft Punk››. El éxito musical que han tenido desde su inicio en 1998 hasta su reciente separación en 2021 no tiene precedentes en la música electrónica: están considerados padres del denominado ‹‹french-touch›› por parte de la crítica musical, además de los ‹‹robots›› más famosos de la música.

                          El dúo francés Daft Punk con sus icónicos cascos robóticos

Ahora bien, ¿por qué aparece en un apartado teórico-literario de estas características un dúo de música electrónica que ya se ha separado? De manera general, esta pregunta se podría responder aludiendo a la creación por su parte de los robots, que tiene que ver con la delgada línea existente entre la realidad y la ficción[1], y cómo ello está presente en la creación literaria. Pero, concretamente, responderemos que es por su segundo álbum: Discovery. El disco está elaborado desde lo que se conoce como la interdisciplinariedad, esto es, utilizando diferentes disciplinas artísticas para llegar a disfrutarlo del todo. Por lo tanto, desde el punto de vista docente (ya casi no puedo mirar las cosas desde otro punto de vista) es muy recomendable para que nuestro alumnado llegue al motivo literario del ‹‹viaje del héroe›› desde una perspectiva diferente y, a mi juicio, muy sugerente.

Antes de comenzar con la explotación teórica sobre el el motivo del viaje del héroe, creo necesario hablar sobre el álbum y la película de anime, los cuales se hicieron conjuntamente. Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem es el título que, junto al dibujante de manga Leiji Matsumoto, realizó el dúo parisino con el objetivo de contar una historia musicalizada con los temas del álbum Discovery.

 
         (Portada del filme Intertella 5555:                                      
         the 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem)


  (Contraportada del álbum Discovery)

Este binomio de música y cine cuenta la historia de cómo un grupo de música de electro-pop de una galaxia lejana, mientras dan un concierto ante una enorme multitud, es secuestrado por parte de Earl de Darkwood, un productor musical terrícola que tiene los medios para reprogramarles el cerebro y crearles una vida falsa en la tierra. Todo ello, obviamente, con el objetivo de ganar más dinero, convirtiéndoles en el grupo más popular de la tierra. Tras el secuestro, un fan de la banda de esa galaxia llamado Shep, inspirado en el personaje de Han Solo de la saga Star Wars, recibe un misterioso mensaje en su nave espacial en el que se le pide ayuda para traer de vuelta a los músicos.

Aquí es donde comienza la verdadera historia del viaje del héroe, pues Shep se dedicará en cuerpo y alma a buscar por la galaxia a sus admirados músicos para devolverlos a su hogar. Entre los miembros del grupo, además del guitarrista Arpegius, el baterista Baryl y el teclista Octave, se encuentra la bellísima bajista Stella, por la que el misterioso héroe siente un profundo amor platónico.

Una vez llega a la tierra, lugar en el que se encuentra el ‹‹nuevo›› fenómeno mundial del pop, ahora llamados ‹‹Crescendolls››, logrará descubrir el secreto de Earl de Darkwood al leer un grimorio medieval llamado ‹‹Veridis Quo››: es el hijo de un alquimista de la Edad Media que obtuvo de su padre la manera de recorrer el universo a través de un agujero negro invisible y, además, necesita conseguir 5555 discos de oro para controlar el universo. Casualmente, el disco que produce con el grupo Crescendolls es el número 5555, por lo que tiene el control del universo casi en la palma de su mano.

Como se puede intuir, tenemos en esta historia muchas concomitancias con elementos relacionados con el denominado ‹‹viaje del héroe››: alguien que, en principio, no sabe que tiene en su mano cambiar el destino de la gente que lo rodea se embarca en el viaje más importante de su vida para conseguirlo. Además, un villano sin escrúpulos con muchísimo poder es el encargado de ponerle las trabas suficientes como para conseguir lo que el destino le aguardaba desde antes de nacer. Por último, hay otro elemento importante a este respecto y que rompe con el esquema básico antes mencionado de este periplo heroico: este héroe no es capaz de volver a casa porque pierde la vida salvando al grupo. Es necesario añadir que, aunque muera, podemos observar que su espíritu se convierte en el encargado de proteger el universo de los malvados como Earl de Darkwood. Esto se demuestra cuando, casi al final, el grupo está cruzando el agujero negro que los lleva de vuelta a casa y el espíritu de Shep les ayuda a vencer a Darkwood, convertido ahora en un espíritu maligno que les quiere entorpecer el viaje en un último ataque a la desesperada.

A propósito de esto último, aunque nuestro protagonista pierda la vida en el camino de su viaje, no podemos decir que se rompa del todo el periplo del que hemos hablado anteriormente. En algunas ocasiones, como ocurre en este caso, el héroe realiza un sacrificio que le lleva a completar su destino. Si pensamos en uno de los héroes por excelencia, Aquiles, recordaremos la difícil decisión que tuvo que tomar antes de embarcarse a la Guerra de Troya: morir y ser recordado, o vivir y no ser recordado. Podemos concluir, por tanto, que la denominada «vuelta a casa», se cumple en Shep igual que en Aquiles: con el recuerdo en la memoria colectiva de su heroicidad.

                                                                                                                                                                                            Gráfico creado mediante Canva

 

Como pincelada final a esta historia, es interesante hablar del final del filme. Cuando todo ha vuelto a la normalidad y se ha creado un hermanamiento entre los terrícolas y los miembros del grupo, aparece un fundido a negro que nos lleva a la habitación de un niño. En ella, observamos que tiene la habitación llena de referencias al grupo ‹‹Crecendolls›› (posters, muñecos, camisetas…). Los padres del niño lo encuentran dormido mientras escucha el álbum Discovery de Daft Punk[2], lo cual nos hace pensar que, ‹‹metamusicalmente››, se ha introducido en la película el álbum real por tres razones: para plasmar la historia de Shep, para que sobreviva a través de la música y para que no caiga en el olvido. Todo ello, obviamente, dentro del universo creado por Daft Punk y Leiji Matsumoto.


                                                                                                  Fotograma de la película Interstella 5555

Borja Navarro Fajardo

[1] En el año 2000, junto con la llegada del nuevo milenio, Daft Punk lanzó un comunicado diciendo que se habían convertido en robots por el denominado ‹‹efecto 2000››. Desde entonces, nunca se les ha visto públicamente sin los cascos, lo cual no deja de ser curioso.

[2] El dúo francés aparece en varias ocasiones durante la película interpretándose a sí mismos.

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